La cabeza del organismo analiza el agitado año del consejo, marcado por la señal TV Educa, un futuro canal del adulto mayor, el “caso Viñuela” y la polémica por las normativas relativas a series locales, debate ejemplificado en La Jauría.

Patricia Reyes/La Tercera

2020 ha sido un año intenso para el Consejo Nacional de Televisión (CNTV). Y en varios frentes. Su participación en el inédito canal infantil TV Educa, el rol que jugó en la franja del plebiscito y su labor detrás del caso más denunciado en la historia del organismo -el incidente protagonizado por José Miguel Viñuela y un camarógrafo en Mega fue solo parte de lo que enfrentó este año. Y el 2021 se vislumbra igual de agitado.

Frente al escenario actual de la industria, ¿será necesario revisar las atribuciones y la labor del CNTV?

De todas maneras. Estamos haciendo un estudio interno de cuáles serían esas modificaciones en vista de la historia que tiene el consejo, de los nuevos fenómenos, de la convergencia tecnológica, pero ese es un estudio que seguramente vamos a dar a conocer a finales de este año o principios del próximo, y que esperamos se recoja primeramente en una estructura más definida en la Constitución, y después en lo que sea aterrizar las modificaciones legales a que de lugar. No quisiera adelantar eso hasta no tener el documento, pero sí es perfectamente posible pensar en una modificación y una modernización del CNTV.

¿Está en los planes algún cambio en el fondo CNTV, pensando en la realidad de las producciones audiovisuales? Ello quedó en evidencia con la serie La jauría, que se emitió primero en una plataforma internacional (Amazon) antes que en un canal chileno (TVN), distinto a lo que estipula la normativa.

Creo que sí, que ahí hay un análisis que hacer y una modificación legal que hacer. Nosotros siempre tenemos que cuidar que estos contenidos lleguen a todas las audiencias, ese es el objetivo del fondo, y que las personas puedan recibirlos de forma gratuita, pero eso no impide que hoy, dado la llegada de nuevos actores, se pueda también flexibilizar las normas de tal manera que esas producciones puedan ser comercializadas o puedan llegar a otras audiencias de manera complementaria.

La Contraloría pidió explicar al consejo el caso de La Jauría, ¿en qué está eso?

Ese es un tema al que no me voy a referir porque todavía está pendiente.

Pensando en lo que fue este año en TV y el rol fiscalizador del CNTV, ¿qué análisis hace del caso Viñuela?

Creo que esa relación de responsabilidad ciudadana, que se ha visto aumentada por el hecho de que la gente ve más TV (a raíz de la pandemia) es una gran cosa. Ese sentido de responsabilidad se ha mostrado en el aumento de denuncias. Para nosotros ha sido una carga de trabajo enorme, pero a la vez nos demuestra que la gente confía en el CNTV. Y bueno, (de) los casos más denunciados y que más impactaron fue el caso del corte de pelo al camarógrafo en Mega, y eso fue algo que nos impactó a todos, que se sintió corno un abuso y las personas lo vieron así y lo denunciaron. Solamente las denuncias tramitadas fueron cerca de 2.500, eso significa que llegaron cerca de 3 mil o 4 mil, y que muchas de ellas, al no estar bien presentadas, se desestiman.

Usted mencionó en una entrevista que esperan ampliar las facultades fiscalizadoras del CNTV para contenidos de los canales en la web.

En eso faltan algunas precisiones. La preocupación es que nosotros sancionamos contenidos que son emitidos en pantalla cuando estos son denunciados por ciudadanos. Pero cuando un contenido es sancionado por el CNTV porque por ejemplo afecta la dignidad de las personas, como fue el caso de Nabila Rifo, si ese contenido el mismo canal lo transmite por una plataforma después, es ahí donde nosotros creemos que el consejo debe poder actuar. Es esa la extensión, no se trata de irse a plataformas que sean independientes de la TV

2021 también verá la extensión de TV Educa, con miras a ser una señal estable.

Como esta señal ha tenido gran aceptación en las familias es que se decidió extenderla hasta marzo, y es muy probable que si se involucran los mismos actores, esto pueda continuar más allá. Espero que sea con el mismo espíritu con que nació, es decir una señal que esté sin propaganda, destinada a llevar teleclases a los niños y entretención. Sea en una señal o como unión de todas las señales, si mantiene el espíritu originario, nosotros vamos a seguir aportando en los contenidos, que hoy forman parte casi del 12% de la parrilla. Si el canal cambia su espíritu, se transforma en una señal comercial, eso ya tendremos que evaluarlo.

En septiembre mencionó el plan de hacer un canal similar para el adulto mayor.

Ese proyecto está en marcha, diría que solamente falta la voluntad de los canales o de un canal que ponga a disposición la segunda señal para que esto fuera una realidad. Nos hemos juntado con actores del Ministerio de Desarrollo Social, de Senama, con la fundación de la primera dama, con el Ministerio del Deporte, y tenemos ya una capacidad para una programación que apunte a las necesidades de los adultos mayores.