La realizadora Maite Alberdi habla de su próximo documental premiado con Fondo CNTV

El 2013 los documentales nacionales premiados con Fondo CNTV de Maite Alberdi con Los niños (2013) y Carola Fuentes con Chicago Boys (2012), resultaron ganadores de dos cupos en el Programa y el Fondo de Cine Documental del Festival de Sundance. Ambas producciones ya cuentan con gran expectativa y reconocimiento en distintas instancias internacionales que nos tienen expectantes por su trabajo final.

Los niños obtuvo también el año pasado fondos del Tribeca Film Institute y su realizadora, Maite Alberdi, no hace más que trabajar en el desarrollo de este documental que nos mostrará el día a día de un grupo de adultos con Síndrome de Down que participan de un taller de repostería.

Este segundo documental de Alberdi fue premiado el año pasado con un Fondo CNTV en la línea Telefilms, lo que le permite poder estrenar en la pantalla grande primero y recorrer los circuitos de festivales, para estrenar dentro de un plazo establecido por la televisión abierta nacional.

¿Por qué te interesó desarrollar este tema en un documental?
Me interesó desarrollar esta historia en un telefilm documental porque me parece importante que los conflictos presentes en él se difundan públicamente a través de la televisión, y la manera de comprometer al espectador, era acercándolos emocionalmente a los personajes a través de una historia íntima en este formato.

¿Esta idea se te apareció, tienes algún caso cercano con Síndrome de Down?
Mi tía tiene Síndrome de Down y ha sido parte de mi vida observarla convertirse en adulta, pero constatar también que la siguen tratando como siempre, que no logra conquistar los terrenos de independencia que ella desearía. Ella no es parte de la película, pero sin duda fue una fuente de inspiración para acercarme al tema.

Para el documental ¿Cómo diste con los personajes?
Hice una investigación larga, durante esta etapa fui a todos los establecimientos educacionales que trabajaban con adultos con Síndrome de Down. Escogí Coocende porque me pareció un espacio ejemplar, donde los adultos habían sido compañeros desde niños, eran un grupo afiatado y además les brindaban oportunidades laborales. Por lo tanto, era un espacio de contrastes interesante: sigue siendo un colegio, pero para ellos ahora es un lugar de trabajo.El taller de gastronomía por ej. no es una clase, se transformó en su oficio.

No tengo claro aún cuántos personajes sean los que estén en el corte final, pero sin duda, es un relato coral de al menos 4 personajes.

¿Cuánto tiempo toma entrar en confianza con ellos?
El acercamiento con los personajes tiene diferentes etapas, primero la investigación, cuando intercambiamos opiniones, nos entrevistamos mutuamente, nos conocemos. Después, como directora, tengo que definir cuál es el rol que voy a cumplir en ese espacio. No sólo cómo se van a sentir ellos cómodos conmigo, si no yo también con ellos. El primer mes de rodaje es un período de acostumbramiento mutuo, donde ya existen las confianzas, pero definimos la forma de interacción de los protagonistas conmigo y el resto del equipo.

Lo más impresionante de los personajes que se alcanzan a ver en el teaser del documental es su naturalidad frente a la cámara. ¿Te tocó un grupo especialmente lúdico en comparación a tus registros anteriores?
Creo que mi estilo se define precisamente por la espontaneidad de los personajes frente a la cámara, mi desafío artístico se centra en buscar la forma de que los personajes sean naturales. No hay una técnica que se pueda aplicar a todos por igual, si no, como ya mencioné uno busca la forma de que el equipo y la cámara sean parte de ese espacio, a veces es más rápido y en otros casos, la espontaneidad se logra con más artilugios tras de cámaras. En este caso, elegí a los protagonistas no sólo por sus historias, sino también por su capacidad de olvidarse de la presencia de la cámara o mejor dicho, asumirla como parte de su entorno. No todas las personas con Síndrome de Down eran igual de espontáneas, pasa lo mismo que con cualquier grupo, hay personajes que funcionan y otros que no.

¿Qué te interesaría generar en el espectador con “Los niños”?
Es difícil esta pregunta porque creo que es la primera vez que me pongo exigente y pretenciosa con lo que pretendo generar en el espectador o en la sociedad. Como sé que no lo puedo lograr exclusivamente con la película, estamos trabajando en una campaña de Outreach & Engagement para generar el compromiso social que me interesa. Me gustaría idealmente que entendamos que en este grupo pasa lo que pasa en cualquier grupo, está lleno de diferencias: está el líder, el cool, el nerd, el mujeriego, la enamoradiza, el mal genio, el despistado, el brillante, etc… Por lo tanto, uno se puede identificar con el que le acomode.

Me interesa así romper el estereotipo de que todas las personas con Síndrome de Down son iguales y cumplen con ciertas características un poco absurdas. Por otra parte, me encantaría que en la sociedad se luche por sus derechos, por darles la posibilidad de ser adultos plenos, que puedan trabajar, que puedan optar por el estilo de vida que quieren, por qué no se puedan casar, vivir solos, etc…

Exponer entonces la situación particular de las personas con Síndrome Down en Chile.
Me interesa principalmente que se asuma que estamos frente a un cambio demográfico, que como país se generaron las posibilidades para que las personas con Síndrome de Down sean adultos, que su expectativas de vida aumentaron y eso no pasa en todos los países del mundo. El problema, es que ahora no estamos acostumbrado a tener adultos con SD, nadie pensó que sobrevivirían a los padres y todo el mundo los sigue tratando como niños. Por tanto es clave, no sólo mejorar la salud, sino que ésta tiene que venir acompañada con cambios sociales de fondo que les permitan tener una adultez plena.

¿Cuál es el circuito que seguirá el documental?
El documental se estrenará en festivales de cine, luego salas comerciales y después en televisión.

Recuerdo que uno de los personajes del documental estaba bien enfermo y solo.
Ese personaje tuvo que abandonar el colegio antes de que comenzara el rodaje. Pese a que él no está, el tema sigue siendo el mismo. Eso yo no lo vería como una eventualidad, es parte natural de cualquier proceso documental donde se registran cambios. Lo que ellos viven, se asume como parte de la narración, están viviendo una nueva etapa en sus vidas, se están enfrentando a la adultez y todo lo que les suceda en relación a esto, es parte del registro. Han perdido padres, han conseguido y per dido trabajos, han tenido que irse a vivir a otros lugares, etc… La realidad es cíclica, yo confío en que las situaciones se van repitiendo, están viviendo una etapa de cambios que generan crecimiento en los personajes y fortalecen la narración.

¿Qué tan íntimo llega a ser un registro de este tipo? Tu compenetración con ellos.
Somos tres en el rodaje: yo, el director de fotografía (Pablo Valdés) y el sonidista (Juan Carlos Maldonado o Boris Herrera). Vamos a grabar en promedio tres días a la semana durante un año. Los tres nos hemos hecho parte de ese espacio. Para mí es fundamental trabajar con profesionales que no sólo sean destacados en la realización de su oficio, sino que también sean capaces de compenetrarse y conectarse con los personajes.

Eso ha funcionado perfecto Esta grabación es parte de nuestro cotidiano, volvimos al colegio y vamos felices, tenemos una relación cercana con los personajes y nos sentimos muy cómodos con ellos, no sé que haremos cuando terminemos.