Encuesta revela la importancia de la TV en la reconstrucción del país.

El informe, uno de los más grandes que se ha realizado hasta la fecha en términos de análisis de pantalla y encuestados, señala como uno de los aspectos mejor evaluados del rol de la TV frente a la cobertura del terremoto, la entrega de información. Entre las principales críticas y demandas hacia la TV desde las audiencias aparece la falta de entrega de un rol tranquilizador o de calma hacia las personas. La radio se sitúa como el medio mejor evaluado tanto nacional como regional frente a la cobertura post terremoto. “Con la realización de este estudio, como organismo regulador de la televisión chilena, buscamos establecer junto con la industria, la academia y la ciudadanía, estándares y orientaciones de la cobertura de tragedias y así estar mejor preparados como sociedad para futuras situaciones”, señaló Herman Chadwick, presidente del CNTV.

Constatación de daños materiales, ayuda solidaria, reposición de servicios de utilidad pública, réplicas y evaluación de daños, desorden y saqueos son los temas más abordados durante la primera semana del terremoto y que cubrieron el 80% de la programación en televisión abierta. Según el estudio Cobertura Televisiva del Terremoto realizado por el Consejo Nacional de Televisión y dado a conocer esta mañana en el Centro Cultural Palacio de la Moneda.El evento contó también con la realización de un foro-panel moderado por el presidente del CNTV, Herman Chadwick y con la participación del periodista Amaro Gómez-Pablos, la decana de la UC Silvia Pellegrini, el rector de la U. Alberto Hurtado, sacerdote Fernando Montes y de Tomás Mosciatti, director de radio Bío- Bío.

En cuanto a los actores más relevantes y la distribución de tiempo de éstos en la pantalla, se observa en primer lugar a las personas naturales (un 29% de los casos) y las fuentes del Gobierno central abarcan más de la mitad del tiempo destinado a fuentes de información (52.5%). Otro aspecto a destacar es la mayor presencia de conductores y animadores como fuente de información por sobre la policía y bomberos, lo que se explica, en parte, por el gran porcentaje del tema Ayuda Solidaria, donde los “rostros” de los canales tuvieron un papel principal.

Según datos de la Encuesta telefónica, el 56% de los encuestados reconoce haber visto mucho más televisión de lo habitual. En el caso de quienes tienen hijos/as reconocen en un 68% de los casos, que los menores siguieron la cobertura televisiva de la catástrofe.Aquí aparece una de las principales críticas de parte de la audiencia: falta de programación asociada a la distracción. Los géneros más demandados por las personas eran misceláneos de entretención (32%) y telenovelas (18%). Aparece la demanda de los padres de respetar los horarios tanto para adultos como para menores de edad.

Entre los recursos más utilizados para generar impacto aparecen la reiteración de imágenes, el uso de primeros planos y el uso excesivo de adjetivaciones y musicalización de las notas.

Destrucción, devastación, sufrimiento y saqueo aparecen como las imágenes más nombradas por los encuestados a la hora de recordar la cobertura entregada por la televisión.

A la hora de evaluar el papel de los medios de comunicación, la radio se sitúa como el mejor evaluado por parte de las personas. La radio es percibida tanto por los entrevistados de Concepción y de Santiago como “un medio altamente relevante a la hora de entregar información práctica y de utilidad en la situación de catástrofe. Es identificado como el medio más flexible, menos centralizado y más cercano a las personas en un marco de crisis”. La TV -abierta, cerrada o local- recibe una evaluación semejante a internet y a los diarios.

Si bien las audiencias rescatan y valoran la labor de la televisión en cuanto a la entrega de información, entre las principales críticas y demandas aparece la falta de entrega de un rol tranquilizador o de calma hacia las personas.

Ver Presentación